Qué hace
Mailchimp gestiona audiencias, campañas de email, automatizaciones (bienvenida, abandono, goteo) y una capa de landing pages, formularios y anuncios. El editor es amable. Los informes cubren aperturas, clics y lo que el correo permite medir sin mentirnos demasiado.
También empuja hacia un «marketing kit»: CRM ligero, tienda, encuestas. Útil si no tenéis stack; ruido si ya vivís en otro CRM y solo queríais un buen motor de email.
Para quién
Equipos que mandan newsletters con cierta regularidad, tiendas pequeñas y profesionales que ya conocen la interfaz. La curva de entrada es baja: en una tarde hay una campaña decente.
Piénsatelo dos veces si la lista va a crecer de verdad, si necesitáis SMS barato en Europa, o si el cumplimiento (dónde viven los datos, contratos) es un requisito de clientes, no un apéndice. Hay alternativas europeas que parten de ese supuesto.
Precio, en rangos
- Entrada: un plan gratuito con techo de contactos y de envíos. Vale para validar, no como destino.
- Rango medio: el salto llega al crecer la audiencia. Pagáis sobre todo por contactos, no por «lo bonito del editor».
- Alto: automatizaciones avanzadas y tramos Standard/Premium. Para una pyme con lista grande, Mailchimp puede dejar de ser la opción obvia y pasar a ser la cara.
Frente a alternativas
- Brevo (ex Sendinblue) Suele competir mejor en precio por email/SMS y en relato europeo. Menos «marca» en la conversación de pasillo.
- Klaviyo Si sois ecommerce con catálogo y eventos de tienda, Klaviyo suele ir más al grano. Mailchimp es más generalista.
- El hub de HubSpot Tiene sentido solo si ya estáis dentro. Comprar Marketing Hub «para la newsletter» es, en muchos casos, pagar un camión para ir al kiosco. Ficha de HubSpot.